Hace muchos años, en algún
lugar del mundo, en algún país, en alguna ciudad, estaban descubriendo un
elemento más de la tabla periódica, esperen, mi historia es muy larga pongan
mucha atención.
En 1801 el químico inglés
CHARLES HATCHETT informó de un nuevo elemento químico similar al tántalo y lo
llamo Columbio, en 1809 el químico WILLIAM HYDE WOLLASTON concluyó que el
Tántalo y el Columbio eran idénticos, mas tarde el químico alemán HEINRICH ROSE
determinó en 1846, que los minerales del Tántalo contenían un segundo elemento,
que le nombro el Niobio que soy yo, mas tarde en 1864 y 1865, empezaron a hacer
muchos descubrimientos científicos que clarificaron que el niobio y el Columbio
eran el mismo elemento, y desde hace un siglo se utilizaron ambos nombres. mi
nombre oficial niobio fue adoptado oficialmente como el nombre del elemento en
1949, pero el nombre de columbio (así me dicen en estados unidos) sigue siendo
de uso corriente en la metalurgia de ese país.
Bueno ahora si me presentaré
de buena manera soy el Niobio, soy un elemento químico muy popular todos me
conocen y hablan de mí, soy de número atómico 41 situado en el grupo 5 de la
tabla periódica de los elementos. Me simbolizo como Nb. Soy un metal de
transición dúctil, gris, blando y poco abundante. Me encuentro en el mineral
niobita, también llamado columbita, y me utilizan más que todo en aleaciones.
Me emplean principalmente aleado en aceros, confiriéndoles una alta
resistencia.
Tengo varias propiedades
físicas como las siguientes:
Soy un superconductor a
temperaturas criogénicas eso quiere decir a bajas temperaturas, tengo mayor
profundidad de penetración magnética que cualquier elemento, soy uno de los
superconductores de tipo tres elemental, junto con dos de mis mejores amigos
vanadio y tecnecio.
También tengo propiedades
químicas:
Mis propiedades químicas son
muy similares a las de otro de mis mejores amigos el Tantalio, que aparece
debajo de mí en la tabla periódica a pesar de las peleas nos queremos. Aunque
mi resistencia a la corrosión no es tan notable como la del tántalo, yo tengo
un precio más bajo y una mayor disponibilidad y esto me hace mucho más
atractivo para usos menos exigentes, como pueden ser revestimientos en plantas
químicas.
Corren muchos chismes sobre
mí ya que soy un tanto popular como que soy el 33 º elemento más común en la
superficie de la Tierra.
Ya han pasado los años y
estoy un tanto viejo, pero eso no permite que no me sigan usando sirvo para
muchas cosas como las siguientes:
- Producción de acero
- Imanes de superconducción
- Lentes y pantallas de
cristal
- Lamparas de vapor y sodio
- Joyería
- Monedas
Mi nomenclatura se basa más
que todo en lo siguiente soy denominado niobio en honor de Níobe, hija de Tántalo.
Hatchett me llamo columbio, pero creyó haberlo confundido con el tantalio; el
nombre columbio se utiliza todavía en algunos lugares (yo digo que así me dicen
de cariño). En 1844, Rose lo redescubrió y me bautizó con el nombre actual. Mi
nombre se adoptó por la IUPAC en 1950, 100 años después de que surgiera la
controversia; a pesar de todo, la mayoría de los químicos me llaman niobio,
pero muchos me siguen llamando Columbio.
En el lugar en el que mas me
producen es en una fabrica de Brasil, la primera vez que me prepararon fue en
1864 por reducción. Hasta 1905 no me obtuvieron puro, nunca me van a encontrar
en estado elemental y casi siempre estoy acompañado de casi mi hermano el
Tántalo.
Soy algo nocivo para la
salud cuando me inhalan soy retenido principalmente en los pulmones y después
en los huesos.
Jamás han dicho que le hago
daño al medio ambiente.
Y es así como muchas
personas me conocen y me utilizan pero me gustaría que me conocieran mejor y
algún día poder casarme con algún otro elemento como el cloro o el hierro o tal
vez el oro.
Y es así amigos míos como mi
cuento termina a pesar de ser viejo todavía narro bien y se que mi legado
continura creciendo.
Colorín colorado este cuento sobre el
niobio se ha acabado.