Monday, May 29, 2017

UNA HISTORIA JAMAS CONTADA


Hace muchos años, en algún lugar del mundo, en algún país, en alguna ciudad, estaban descubriendo un elemento más de la tabla periódica, esperen, mi historia es muy larga pongan mucha atención.
En 1801 el químico inglés CHARLES HATCHETT informó de un nuevo elemento químico similar al tántalo y lo llamo Columbio, en 1809 el químico WILLIAM HYDE WOLLASTON concluyó que el Tántalo y el Columbio eran idénticos, mas tarde el químico alemán HEINRICH ROSE determinó en 1846, que los minerales del Tántalo contenían un segundo elemento, que le nombro el Niobio que soy yo, mas tarde en 1864 y 1865, empezaron a hacer muchos descubrimientos científicos que clarificaron que el niobio y el Columbio eran el mismo elemento, y desde hace un siglo se utilizaron ambos nombres. mi nombre oficial niobio fue adoptado oficialmente como el nombre del elemento en 1949, pero el nombre de columbio (así me dicen en estados unidos) sigue siendo de uso corriente en la metalurgia de ese país.
Bueno ahora si me presentaré de buena manera soy el Niobio, soy un elemento químico muy popular todos me conocen y hablan de mí, soy de número atómico 41 situado en el grupo 5 de la tabla periódica de los elementos. Me simbolizo como Nb. Soy un metal de transición dúctil, gris, blando y poco abundante. Me encuentro en el mineral niobita, también llamado columbita, y me utilizan más que todo en aleaciones. Me emplean principalmente aleado en aceros, confiriéndoles una alta resistencia.
Tengo varias propiedades físicas como las siguientes:
Soy un superconductor a temperaturas criogénicas eso quiere decir a bajas temperaturas, tengo mayor profundidad de penetración magnética que cualquier elemento, soy uno de los superconductores de tipo tres elemental, junto con dos de mis mejores amigos vanadio y tecnecio.
También tengo propiedades químicas:
Mis propiedades químicas son muy similares a las de otro de mis mejores amigos el Tantalio, que aparece debajo de mí en la tabla periódica a pesar de las peleas nos queremos. Aunque mi resistencia a la corrosión no es tan notable como la del tántalo, yo tengo un precio más bajo y una mayor disponibilidad y esto me hace mucho más atractivo para usos menos exigentes, como pueden ser revestimientos en plantas químicas.

Corren muchos chismes sobre mí ya que soy un tanto popular como que soy el 33 º elemento más común en la superficie de la Tierra.
Ya han pasado los años y estoy un tanto viejo, pero eso no permite que no me sigan usando sirvo para muchas cosas como las siguientes:
- Producción de acero
- Imanes de superconducción
- Lentes y pantallas de cristal
- Lamparas de vapor y sodio
- Joyería
- Monedas
Mi nomenclatura se basa más que todo en lo siguiente soy denominado niobio en honor de Níobe, hija de Tántalo. Hatchett me llamo columbio, pero creyó haberlo confundido con el tantalio; el nombre columbio se utiliza todavía en algunos lugares (yo digo que así me dicen de cariño). En 1844, Rose lo redescubrió y me bautizó con el nombre actual. Mi nombre se adoptó por la IUPAC en 1950, 100 años después de que surgiera la controversia; a pesar de todo, la mayoría de los químicos me llaman niobio, pero muchos me siguen llamando Columbio.
En el lugar en el que mas me producen es en una fabrica de Brasil, la primera vez que me prepararon fue en 1864 por reducción. Hasta 1905 no me obtuvieron puro, nunca me van a encontrar en estado elemental y casi siempre estoy acompañado de casi mi hermano el Tántalo.
Soy algo nocivo para la salud cuando me inhalan soy retenido principalmente en los pulmones y después en los huesos.
Jamás han dicho que le hago daño al medio ambiente.
Y es así como muchas personas me conocen y me utilizan pero me gustaría que me conocieran mejor y algún día poder casarme con algún otro elemento como el cloro o el hierro o tal vez el oro.
Y es así amigos míos como mi cuento termina a pesar de ser viejo todavía narro bien y se que mi legado continura creciendo.



Colorín colorado este cuento sobre el niobio se ha acabado.